Ordenar el caos
Transcribe, etiqueta, agrupa. En una tarde.
La IA ordena un archivo de brutos en una tarde: transcribe, etiqueta, agrupa por tema y por cara. El trabajo que antes eran tres días de logging ahora es media mañana de revisión.
Velocidad de máquina, criterio humano. Genero menos y descarto mejor.
Transcribe, etiqueta, agrupa. En una tarde.
La IA ordena un archivo de brutos en una tarde: transcribe, etiqueta, agrupa por tema y por cara. El trabajo que antes eran tres días de logging ahora es media mañana de revisión.
Veinte versiones mientras me tomo un café.
Veinte versiones de una secuencia, cada una con otro ritmo, otra música, otro punto de entrada. Se generan mientras tomo un café. Después empieza lo mío: elegir la que sirve.
Generado, integrado, sin costura visible.
Un plano de recurso que falta, una transición imposible, un inserto que el rodaje no cubrió. Generado, integrado, invisible. El espectador no debe notar la costura.
En la decisión. Eso sigue siendo mío.
En la decisión. La IA propone; el montaje lo decide una persona con veinticinco años de mirar audiencias. La velocidad la pone la máquina, el criterio quien la conduce.